martes, 12 de agosto de 2008

Tan iguales, tan distintos

Uno cree, uno piensa, uno supone que el otro supone... Tantas cosas damos por hechas, por sabidas, por dichas. Sin embargo, es a veces tan diferente a lo que pensábamos.

Uno mira e interpreta sus realidades con su propio para de lentes, los que algunas veces estan un poco empañados, o sucios, o te tapan los costados y limitan la visión -como a los caballos, para que no se espanten-o son tan rosas los cristales, o tan negros que... terminan distorcionando los sucesos. Pero son tus lentes, tu mirada, la propia, la que elige y selecciona o posiciona una cosa sobre la otra, un afecto antes del otro, un recuerdo en jerarquía... y el otro a la papelera de reciclaje!!!!

Uno vive.
Uno siente.
Uno cambia.
Uno elige!!!!
Elijo la vida; prefiero el sol, las caminatas tranquilas, un domingo en familia, preparar mermelada casera, esperar un llamado por teléfono que nunca llega (y esa es la gracia: creer que se puede), ver como pasan los años, porque por suerte son años vividos!!!! Elijo seguir amando aunque el amor duela; elijo volver a confiar en la gente, porque todo me demuestra que la vida da oportunidades de cambio, de perdón, para que broten y florezcan muchas nuevas cosas.
Y hoy la veo a ella que ya esta grande (...o sea que yo también estoy más grande!!! porque hace unos pocos años estaba adentro de mi vientre..) y las cosas son tan iguales ¡y tan diferentes!

sábado, 2 de agosto de 2008

'Estamos Distraídos' de Fontanarrosa

Mi amiga Colette solía decir, y hace ya mucho tiempo, 'Estamos entrando en la edad del nunca me había pasado'... Y es así. Decimos: 'Es curioso. Nunca me había pasado, me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna.
Escuchamos: 'Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos.
Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cual es el Segundo, nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento. El tiempo mismo, incluso, ha tomado una consistencia gelatinosa, plástica, mutante.
Calculamos: - 'Cuánto hace que se mudó Ricardo a su nueva casa?'. Y arriesgamos: - 'Tres, cuatro años'. Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda:'Catorce'.
Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle: - 'Tu pibe debe andar por los seis, siete años'. - 'Tiene diecinueve - nos contesta el amigo - Vení Tacho!'. Y nos presenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla.

Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon: 'El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa'. Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse. Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para
hacer. Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos. Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años. - 'No me junto con viejos', respondió el maestro. Yo quiero agregar lo que un día dijo Jean Louis Barrault, famoso mimo francés, La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo'.-

Un maestro el negro!!! ¿No nos pasa lo mismo? ¿No decimos “no puede ser!!” cuando vemos la altura de los hijos, sobrinos o vecinitos que hace muy poco corrían y se subían a nuestros sillones para jugar a la nave espacial? ¿o juntarnos a tomar un cafecito con “las chicas”, mientras que todas ellas superan los cuarenta igual que uno?
Mi hija adolescente para colaborar con sus gastos (salidas y ropa para ir a bailar) vende unas cremas mágicas que arrasan con manchas, arrugas y todo rastro del paso del tiempo; yo se las compro para ayudarla y, aunque son muy buenas y realmente mi piel cambió, sólo hace que refleje mucho mejor cada uno de los bellísimos (aunque muchas veces duros) años que he vivido.
Cada marca, cada estría, cada pliegue tiene su historia… ¡guarda mi historia! Nadie puede quitarme el placer de haber gestado tres hermosos hijos, ni de haber amamantado (entre nosotros: a la más chiquita hasta que tenía dos años y medio), haber engordado y adelgazado, haber reído tanto y también llorado… Cada huella es mía. Y pasó el tiempo???? ¡No me dí cuenta!!!!! Hay tanto por hacer! Tantos proyectos en el tintero! Tantas palabras por escribir, lugares para conocer, gente por escuchar, caminos por recorrer, cosas para aprender, regalos para dar, sonrisas para recibir, amores para disfrutar!!!! No tengo apuro, voy sin prisa, total…. La vida igual sigue pasando!!!!!

viernes, 1 de agosto de 2008

Hola a todos, hola gente!!


En esta entrada quise tomar unas palabras de Mario Benedetti (sabio uruguayo, poeta y sensato), y hacerlas mías: ... me gusta la gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad...

Cuántas veces postergamos los sueños tildándolos de imposibles, sin darnos cuenta que nosotros mismos los estamos condenando al exilio de las ideas, de los proyectos o de las cosas posibles, solo porque no cuadran dentro de los "parámetros esperables" para una persona de tal o cual edad, sexo, condición social... ¿Son nuestros propios prejuicios los que aplastan sin piedad los brotes de sueños?

Construir la propia realidad es un trabajo arduo, del día a día, que implica esfuerzo, una energía dedicada a un futuro que no sabemos muy bien cómo será. Pero sí estoy segura que mañana se transformará en hoy, y que de cada uno de nosotros depende "hermosear" los sueños para que se transformen en realidades.

Hoy riego la tierra, la preparo para la siembra, junto las semillas. Ya hay cosas sembradas en el surco; algunas han brotado, otras crecen muy rápido. Hay flores y algunos frutos. Hay sueños, muchos sueños... y algunas realidades!!!!!